IMPULSANDO OPORTUNIDADES PARA PERSONAS MAYORES DE 45 AÑOS MIGRANTES Y SOLICITANTES DE ASILO
El acceso al empleo continúa siendo uno de los principales retos para muchas personas migrantes y solicitantes de asilo. Cuando además se supera la barrera de los 45 años, las dificultades pueden multiplicarse debido a factores como el edadismo, las interrupciones en las trayectorias laborales o las dificultades para acreditar competencias y experiencia profesional adquiridas en el país de origen. Diversos estudios señalan que las personas trabajadoras de mayor edad tienen más probabilidades de experimentar desempleo de larga duración y mayores obstáculos en los procesos de selección, a pesar de contar con experiencia, conocimientos y una importante capacidad de adaptación.
Con el objetivo de favorecer la inclusión sociolaboral de este colectivo, se ha desarrollado un proyecto dirigido a personas mayores de 45 años solicitantes de asilo y migrantes, financiado por BNP Paribas. La iniciativa ha combinado formación técnica, desarrollo de competencias transversales y contacto directo con empresas, proporcionando herramientas reales para mejorar las oportunidades de acceso al mercado laboral.
Formación orientada a sectores con demanda de empleo
Dentro del proyecto, las personas participantes han realizado una formación de Operario/a de Almacén y Envasado. El itinerario formativo ha incluido contenidos relacionados con la logística de almacén, la gestión de mercancías, operaciones básicas de producción y envasado, prevención de riesgos laborales y manejo seguro de maquinaria logística, incluyendo carretillas elevadoras. Asimismo, se han trabajado competencias digitales y conocimientos fundamentales para desenvolverse en entornos laborales actuales.
Aprender haciendo: prácticas no laborales en empresas
El itinerario se ha completado con prácticas no laborales en empresas del sector logístico, una experiencia clave para acercar a las personas participantes a entornos reales de trabajo y facilitar el contacto directo con el tejido empresarial.
Estas prácticas han permitido consolidar los conocimientos adquiridos durante la formación, familiarizarse con los ritmos y procedimientos habituales del sector y fortalecer competencias muy valoradas por las empresas, como el trabajo en equipo, la comunicación, la responsabilidad, la organización y la adaptación a nuevos contextos profesionales.
La evidencia señala que la formación práctica, las experiencias en empresa y el acompañamiento personalizado son herramientas especialmente eficaces para favorecer la integración laboral de personas migrantes y refugiadas, al permitir superar algunas de las barreras iniciales de acceso al mercado de trabajo.
Mucho más que formación: crear comunidad y generar redes
Más allá de la adquisición de competencias profesionales, este proyecto ha supuesto un espacio de encuentro entre personas con trayectorias vitales diversas, pero con un objetivo común: construir un nuevo proyecto de vida a través del empleo.
Para muchas de las personas participantes, la formación ha sido también una oportunidad para ampliar sus redes de apoyo, compartir experiencias y generar vínculos con otras personas en situaciones similares. Este aspecto resulta especialmente importante en el caso de quienes han llegado recientemente a España o han tenido que dejar atrás sus países.
La experiencia como motor de la inclusión laboral
Las personas mayores de 45 años aportan experiencia, resiliencia, compromiso y una valiosa diversidad de conocimientos. Iniciativas como esta contribuyen a combatir estereotipos asociados a la edad y a demostrar que el talento no entiende de fechas de nacimiento.
A través de la formación, las prácticas en empresas y la creación de espacios de apoyo mutuo, este proyecto refuerza la empleabilidad de personas migrantes y solicitantes de asilo mayores de 45 años, favoreciendo su participación activa en la sociedad y avanzando hacia un mercado laboral más inclusivo e igualitario.