La transferencia de competencias: la clave del empleo en mayores de 45 años
En un mercado laboral en constante transformación, las personas mayores de 45 años se enfrentan a uno de los mayores desafíos en materia de empleo: volver a posicionarse profesionalmente en un entorno cambiante, competitivo y cada vez más exigente a nivel digital. Sin embargo, el principal obstáculo no es la falta de talento, sino la dificultad para identificar, adaptar y comunicar el valor de la experiencia acumulada. Es en este punto donde la transferencia de competencias adquiere un papel determinante.
La transferencia de competencias consiste en la capacidad de trasladar habilidades, conocimientos y experiencias adquiridas a lo largo de una trayectoria profesional hacia nuevos sectores, funciones o entornos laborales. No implica empezar de cero, sino reinterpretar la experiencia y traducirla en soluciones útiles para las demandas actuales del mercado. En el caso de las personas mayores de 45 años, este enfoque resulta especialmente relevante, ya que cuentan con un capital profesional amplio que, con la orientación adecuada, puede convertirse en una ventaja competitiva.
Competencias como la responsabilidad, la organización, la capacidad de adaptación, la resolución de problemas o la orientación al cliente son altamente transferibles y valoradas en múltiples sectores. Sin embargo, en muchos casos no están suficientemente identificadas ni comunicadas. Por ello, lograr una transferencia efectiva exige un proceso guiado que combine análisis del perfil, actualización de conocimientos y desarrollo de estrategias para posicionarse en el mercado laboral actual.
En este contexto, el proyecto Desafío +45 Plus, impulsado por el Plan de Empleo de Cruz Roja, desempeña un papel clave. Su enfoque se centra en la orientación personalizada y el acompañamiento continuo en la búsqueda de empleo, entendiendo que la mejora de la empleabilidad en mayores de 45 años no depende únicamente de la formación, sino de un trabajo integral que permita a las personas reconocer su valor, redefinir su perfil y conectar su experiencia con nuevas oportunidades.
A través de itinerarios individualizados, el programa acompaña a cada participante en un proceso de transformación profesional que va más allá de la capacitación técnica. Se trabaja la identificación de competencias, la adaptación al lenguaje del mercado, la planificación de la búsqueda de empleo y el refuerzo de la confianza, elementos todos ellos imprescindibles para lograr una inserción real y sostenible.
Dentro de este enfoque global, las acciones formativas desarrolladas durante el primer semestre de 2026 han constituido una herramienta práctica para facilitar esa transferencia de competencias. Cursos como el de pescadería o el de actividades de personal polivalente de supermercado no solo han permitido adquirir conocimientos técnicos, sino aplicar la experiencia previa en entornos reales, incorporando además competencias digitales y prácticas profesionales que refuerzan la empleabilidad.
Los resultados obtenidos reflejan claramente la eficacia de esta metodología. En el curso de pescadería, con 14 participantes y finalizado en abril de 2026, el 58% de las personas ha logrado incorporarse al mercado laboral en el sector, con contratos a jornada completa, evidenciando una inserción sólida y alineada con la formación recibida. Por su parte, en el curso de actividades de personal polivalente de supermercado, en el que han participado 16 personas, el 100% del alumnado ha completado la formación y se encuentra actualmente realizando prácticas profesionales no laborales en importantes empresas del sector, anticipando un alto potencial de inserción a corto plazo.
Estos datos no deben interpretarse únicamente como resultados formativos, sino como la consecuencia de un proceso más amplio en el que la transferencia de competencias, el acompañamiento y la conexión con el tejido empresarial actúan de forma coordinada. Es precisamente esta combinación la que permite transformar la experiencia acumulada en oportunidades reales de empleo.
El valor del programa Desafío +45 Plus reside, por tanto, en su capacidad para activar el talento senior desde una perspectiva práctica y realista. Las personas participantes no solo adquieren nuevas herramientas, sino que logran cambiar su percepción, pasando de una situación de incertidumbre a una actitud proactiva basada en el reconocimiento de su propio valor profesional.
En definitiva, los resultados alcanzados confirman que la empleabilidad en mayores de 45 años no depende de empezar de nuevo, sino de saber reinterpretar la experiencia y adaptarla al contexto actual. La transferencia de competencias actúa como un vínculo entre la trayectoria profesional y las nuevas oportunidades, y el acompañamiento como el elemento clave para que ese proceso se traduzca en inserción laboral efectiva.
Porque la experiencia no es un límite, sino un recurso estratégico.