Regularización y empleo: oportunidades, retos y necesidades para una integración laboral efectiva
La reciente sesión de la Mesa de Empleo sobre la regularización de personas migrantes ha permitido reunir a empresas, entidades sociales y organizaciones del territorio para analizar el impacto real que este proceso está teniendo en el mercado laboral. La principal conclusión es clara: la regularización constituye un paso imprescindible para el acceso al empleo, pero por sí sola no garantiza una incorporación laboral efectiva.
Durante el encuentro, en el que participaron empresas de sectores como la logística, la construcción, los cuidados, el trabajo temporal y los servicios, junto a entidades sociales y administraciones, se puso de manifiesto la existencia de una paradoja que sigue preocupando a todos los actores implicados. Por un lado, numerosas empresas afirman tener dificultades para encontrar personal en determinados puestos; por otro, existe un importante número de personas migrantes interesadas en acceder al mercado laboral. Sin embargo, la conexión entre ambas realidades continúa presentando obstáculos significativos.
Un perfil con potencial de incorporación al empleo
Los datos compartidos durante la sesión muestran que la mayoría de las personas que han accedido a los procesos de regularización son mujeres y que aproximadamente el 70 % tiene entre 30 y 40 años. Se trata, por tanto, de una población con amplias posibilidades de incorporación al empleo. No obstante, también se recordó que el número total de personas regularizadas no equivale automáticamente al número de trabajadores disponibles, ya que entre ellas se incluyen menores y personas de edad avanzada.
Además, muchas de estas personas cuentan con experiencia profesional previa y una elevada motivación para trabajar. Sin embargo, siguen encontrando barreras que dificultan su acceso a las ofertas disponibles.
Barreras que van más allá de la regularización
Las organizaciones participantes coincidieron en señalar varias dificultades recurrentes que limitan la empleabilidad de las personas migrantes. Entre ellas destacan la brecha digital, el desconocimiento del idioma, la falta de permiso de conducir y las dificultades para acreditar competencias y experiencia profesional obtenidas en otros países. Las circunstancias evidencian que disponer de autorización para trabajar no siempre es suficiente. Para lograr una integración laboral real resulta necesario acompañar los procesos de regularización con itinerarios de orientación, formación, acreditación de competencias e intermediación laboral que permitan a las personas responder a las necesidades del mercado de trabajo.
Sectores con necesidad de profesionales
Las empresas participantes identificaron importantes necesidades de contratación en sectores como logística, producción, mantenimiento, construcción, limpieza, administración, recursos humanos y atención a personas mayores. A pesar de ello, la cobertura de determinadas vacantes continúa siendo complicada.
Precisamente el ámbito de los cuidados fue señalado como uno de los sectores donde la regularización está generando resultados más positivos. Muchas personas migrantes cuentan con experiencia previa en atención y cuidado de personas dependientes, una experiencia que puede complementarse mediante formación y procesos de acreditación profesional para facilitar su incorporación al sector sociosanitario.
La burocracia, uno de los principales obstáculos
Otro de los aspectos más destacados fue la preocupación por las dificultades administrativas y jurídicas asociadas a los procesos de regularización. La lentitud en la tramitación, la complejidad de los procedimientos y la incertidumbre sobre las resoluciones generan situaciones que afectan tanto a las personas migrantes como a las empresas.
Las organizaciones participantes señalaron que estos retrasos pueden impedir contrataciones en sectores con necesidad urgente de personal, dificultando la respuesta a las demandas reales del mercado laboral. Asimismo, la falta de información clara y actualizada sobre la situación administrativa de algunas personas trabajadoras puede generar inseguridad y riesgos para las empresas contratantes.
Formación, intermediación y colaboración: claves para avanzar
Entre las principales propuestas planteadas durante la sesión se encuentran la simplificación de los procedimientos administrativos, la mejora de la información disponible para empresas y trabajadores, el refuerzo de la formación adaptada a las necesidades empresariales y el desarrollo de acciones de captación e intermediación más cercanas y efectivas.
Asimismo, se destacó la importancia de fortalecer la coordinación entre administraciones, empresas y entidades sociales para favorecer procesos de inserción sostenibles. La formación vinculada a oportunidades reales de empleo, el reconocimiento de competencias y la reducción de barreras de acceso pueden convertirse en factores decisivos para transformar la regularización administrativa en oportunidades laborales reales.
Una oportunidad para construir un mercado laboral más inclusivo
La sesión concluyó con una idea compartida por todas las organizaciones participantes: existe una oportunidad real para responder simultáneamente a las necesidades de contratación de las empresas y a los deseos de integración laboral de muchas personas migrantes. Para lograrlo, será necesario seguir trabajando conjuntamente en la eliminación de barreras, la mejora de los procedimientos y el desarrollo de itinerarios que faciliten una incorporación efectiva y estable al empleo.
Solo desde una colaboración estrecha entre el tejido empresarial, las administraciones públicas y las entidades sociales será posible convertir la regularización en una verdadera herramienta de inclusión y desarrollo económico para nuestro territorio.